El Titanio, mucho más que un metal precioso

El Titanio es un material con personalidad propia, podríamos decir. Y con una increíble historia. Pues es un metal que abunda en nuestro planeta. De hecho, este elemento químico es el cuarto en posición en lo que se refiere a cantidad. Pero aun así, no despertó demasiado interés durante algún tiempo. Hasta que se empezó a utilizar en la industria aeronáutica y sus beneficios comenzaron a conocerse.

Estamos hablando de un metal de transición cuyo símbolo es [Ti]. Y que pertenece al grupo d (parte central de la tabla periódica). Fue descubierto en 1791 por William Gregor en una mina de Cornwall, Gran Bretaña. Y en la naturaleza, solemos encontrarlo en forma sólida. Es decir, es su forma natural.

Propiedades y características del titanio

Este elemento metálico destaca por su resistencia ante la corrosión y por su dureza. Es corriente por lo tanto, que se le compare con metales como el acero o el acero inoxidable. Éstas son sus propiedades (aparte de la resistencia y dureza ya mencionadas):

  • Densidad de 4’54 g/cm3.
  • Punto de fusión de 1668 ºC.
  • Masa atómica de 47,867 u.
  • Es de color gris plateado.
  • Es paramagnético, es decir, no se imanta. Esto es debido a su estructura electrónica.
  • Forma aleaciones con otros elementos para mejorar sus prestaciones mecánicas.
  • Es refractario. Esto es, resiste la acción del fuego sin cambiar de estado ni destruirse.
  • Tiene poca conductividad térmica y eléctrica.

El titanio puede fundirse, forjarse y soldarse para la fabricación de productos y materiales. Sumando esto a su nivel reducido de toxicidad, lo convierten en una materia prima muy apta para una gran cantidad de aplicaciones que ahora veremos.

Usos del titanio

Gracias al descubrimiento de sus propiedades y características, el también llamado Titanium, se empezó a utilizar en la industria aeroespacial. Soporta temperaturas extremas así que es un material adecuado para el espacio exterior. Por otro lado, al tener un alto grado de biocompatibilidad y una baja toxicidad, es idóneo para implantes.

Su elevada resistencia a corrosión y a ácidos, junto con su dureza, hacen que también sea un elemento utilizado en sectores de industrias como la química, la automovilística y la armamentística; incluso en orfebrería y joyería. A continuación tienes una lista con diversos ejemplos de uso del titanio:

  • Aleaciones de titanio para los aviones, helicópteros, blindaje, buques de guerra, naves espaciales y misiles.
  • La mayoría del mismo, se convierte en óxido de titanio. Un pigmento blanco que podemos encontrar en el dentífrico, la pintura, el papel y algunos plásticos.
  • Se utiliza también para endurecer ciertos útiles y herramientas.
  • En plantas para la desalinización, es componente de los intercambiadores de calor.
  • Piercings y elementos quirúrgicos.
  • Implantes dentales y reemplazos articulares como las bolas de la cadera.
  • Armas de fuego, ordenadores portátiles y otros instrumentos utilizados, por ejemplo, en deportes.